San Juan se anticipa a El Niño: buscan evitar la turbidez del agua en Valle Fértil y otros departamentos
La llegada del fenómeno de El Niño mantiene en alerta a distintos organismos de San Juan por la posibilidad de lluvias intensas, crecientes repentinas y un incremento de los caudales de los ríos. Uno de los aspectos que genera especial atención es el impacto que estos eventos podrían tener sobre la producción y distribución de agua potable, particularmente por la posibilidad de que se registre turbidez en algunas plantas potabilizadoras.
Frente a este escenario, Obras Sanitarias puso en marcha una serie de trabajos preventivos para proteger sus instalaciones en distintos puntos de la provincia y reducir los riesgos de interrupciones en el servicio. Las tareas se concentran especialmente en departamentos cercanos a la precordillera, donde la combinación de precipitaciones y deshielo podría provocar un aumento considerable del caudal de los ríos.
El gerente de Operaciones de Obras Sanitarias, Oscar Javier Sánchez, explicó que los pronósticos contemplan episodios de precipitaciones abundantes en períodos cortos, que incluso podrían repetirse varias veces durante una misma jornada.
“En este pronóstico que nos están dando, puede haber eventos de lluvias de gran cantidad de precipitación momentánea y varias veces en el día y asimismo en el mes. Los meses que más se puede ver estos eventos son desde noviembre a enero y se puede sumar febrero”, indicó a Diario La Provincia SJ.
El funcionario aclaró que todavía no es posible determinar con precisión cómo se comportarán las precipitaciones ni qué consecuencias tendrán en cada localidad. Por eso, el organismo mantiene un seguimiento de la información meteorológica que reciben de los entes encargados de los pronósticos.
Qué puede pasar con la turbidez del agua potable
Uno de los puntos que más interesa a los usuarios es si las lluvias podrían provocar que el agua salga turbia de las canillas. Sánchez reconoció que esa posibilidad no está descartada, aunque remarcó que el objetivo de Obras Sanitarias es evitar que las variaciones en las condiciones de las fuentes de abastecimiento comprometan la calidad del agua distribuida.
El parámetro que se controla es la turbidez, medida mediante unidades nefelométricas (NTU). Según explicó el gerente, las plantas deben entregar agua con valores de hasta 3 NTU y, si se supera ese límite, la empresa comunicará las medidas correspondientes.
“En principio, lo que se va a tratar de evitar es que salga turbia. Nosotros tenemos que salir desde la planta con un NTU de hasta 3. Si excedemos eso, obviamente vamos a sacar los comunicados pertinentes”, sostuvo.
Sánchez señaló que, en episodios de estas características, una de las instalaciones que suele verse afectada es la planta potabilizadora de Marquesado. También pueden registrarse inconvenientes en algunos departamentos, como Calingasta.
La situación dependerá de la intensidad de las precipitaciones, el comportamiento de los ríos y las condiciones particulares de cada sistema de abastecimiento. Por eso, desde Obras Sanitarias remarcan que el seguimiento y las medidas preventivas serán fundamentales para responder ante eventuales contingencias.
Los departamentos que podrían verse más afectados por las crecientes
De acuerdo con el análisis que realiza Obras Sanitarias, los sectores más expuestos serían aquellos ubicados cerca de la precordillera. En esas zonas, las lluvias podrían combinarse con el deshielo y generar un incremento importante del caudal de los ríos, con posibilidades de desbordes y afectación de instalaciones de abastecimiento.
“Los departamentos que están pegados a lo que es la zona de precordillera son los que normalmente podrían recibir o verse más afectados con el tema de las precipitaciones. Porque ellos van a tener el deshielo y, a su vez, las precipitaciones de lluvias. Entonces eso puede aumentar mucho más el caudal en los ríos y producir los desbordes que están estimando”, explicó Sánchez.
Entre los departamentos que identificó como más expuestos mencionó a Calingasta, Valle Fértil, Iglesia y Jáchal. En esos territorios se realizaron diferentes intervenciones para resguardar perforaciones, plantas potabilizadoras, acueductos y otras instalaciones esenciales para garantizar el suministro.
En Calingasta, por ejemplo, los trabajos se concentraron en tres puntos estratégicos: la planta de Gendarmería, ubicada en Tamberías y considerada fundamental para el abastecimiento de Barreal; la perforación de Sorocayense y las instalaciones de Alto Calingasta.
En este último sector, las tareas estuvieron dirigidas a proteger una perforación que podría quedar comprometida cuando las crecientes avanzan por un cauce natural que funciona como callejón y cuyo recorrido puede ingresar a una finca cercana.
Las obras en Valle Fértil, Iglesia y Jáchal
Otro de los departamentos donde se desplegaron tareas preventivas fue Valle Fértil. Allí, Obras Sanitarias trabajó sobre el acueducto Usno-San Agustín, especialmente en los sectores donde se producen bajadas de crecientes y existen cruces o desagües que podrían comprometer la infraestructura.
Las intervenciones se realizaron en conjunto con la Dirección de Hidráulica, con trabajos de limpieza de los lechos de los ríos para facilitar el escurrimiento del agua y reducir el riesgo de daños sobre las instalaciones.
También se protegieron la perforación de La Cieneguita y la perforación de Usno, esta última encargada de abastecer a esa localidad.
En Iglesia y Jáchal también se ejecutaron trabajos y las tareas continúan. En el caso de Jáchal, una de las principales preocupaciones está vinculada con la línea eléctrica que abastece a Pampa del Chañar, donde funcionan tres de los pozos más importantes del departamento.
Esas perforaciones suministran agua a la ciudad de Jáchal, la zona centro y sectores aledaños. Por ese motivo, Obras Sanitarias reforzó la protección de la línea eléctrica para evitar que una eventual creciente afecte el suministro de energía y comprometa la continuidad del servicio de agua potable.
A estas medidas se sumó la incorporación de grupos electrógenos en puntos estratégicos. El equipamiento permitirá contar con una fuente alternativa de energía ante eventuales cortes eléctricos que se prolonguen en el tiempo.
“Asimismo, hemos reforzado con grupos electrógenos en algunos puntos en particular para, en el caso de que haya cortes de energía extendidos en el tiempo, estos grupos van a accionar y vamos a suplantar la energía de esta forma”, detalló Sánchez.
Un operativo conjunto para anticiparse a El Niño
El gerente de Operaciones destacó que una de las particularidades de este operativo es el trabajo coordinado entre diferentes organismos provinciales. Obras Sanitarias articuló acciones con la Dirección de Hidráulica, Vialidad y otras áreas que participan de la planificación preventiva frente a los escenarios climáticos previstos.
Según explicó, en años anteriores hubo crecientes que afectaron distintos sectores, pero no se había desarrollado un esquema de intervención conjunta de estas características para proteger las instalaciones vinculadas con la producción de agua potable, las estaciones de bombeo y las plantas de tratamiento.
En esta oportunidad, las reuniones realizadas en el marco de COPRES permitieron identificar los puntos vulnerables y distribuir las tareas de acuerdo con las responsabilidades de cada organismo.
“Esta vez, en este marco en particular, se hicieron varias reuniones para ir atacando y cada uno desde su lugar proyectar y hacer obras de defensa para poder mitigar y abarcar lo mejor posible cada uno de los puntos que por ahí nos afectan a la producción de agua y al tratamiento de líquidos cloacales”, señaló Sánchez.
Mientras San Juan se prepara para atravesar los meses de mayor incidencia de los eventos de lluvia previstos, Obras Sanitarias mantiene los trabajos de protección y el monitoreo de sus instalaciones. El objetivo es reducir los daños que podrían ocasionar las crecientes y sostener la producción y distribución de agua potable, aunque desde el organismo reconocen que la eventual aparición de turbidez dependerá de la magnitud y las características de cada episodio climático.