El inquietante hallazgo tuvo lugar el pasado jueves por la mañana, cuando el sereno del cementerio central del departamento llegó a su puesto de trabajo. Alertado por una sensación extraña en el ambiente, decidió inspeccionar los alrededores del ingreso principal y, para su sorpresa, se topó con una escena inquietante que lo llevó a contactar a la comisaría local. Su llamado fue el inicio de una investigación que revelaría detalles perturbadores.