Una jubilada de 83 años fue atacada en su casa por un hombre que la acusaba de ser una “bruja”
Una jubilada de 83 años denunció que fue atacada en su casa del barrio Área II, en Caucete, durante la mañana del viernes 30 de octubre. Según su relato, un hombre ingresó a su habitación, la agredió físicamente y escapó sin llevarse pertenencias. La mujer sostuvo además que el agresor le repetía que era una “bruja”, una referencia que quedó incorporada al expediente como parte de su denuncia.
El episodio habría ocurrido cerca de las 7, cuando la víctima descansaba y advirtió la presencia de un desconocido con el rostro cubierto por una prenda negra. De acuerdo con la presentación policial, el hombre la habría inmovilizado tapándole la boca y comenzó a golpearla en el rostro. La denuncia indica que la mujer intentó persuadirlo para que se llevara objetos de la vivienda con el fin de que cesara la agresión, pero el sujeto se retiró sin sustraer nada.
Uno de los elementos relevantes del caso es que la jubilada aseguró haber reconocido al presunto agresor. Aunque parte de su cara estaba cubierta, manifestó que pudo verle el rostro y lo señaló como un vecino al que conoce desde hace tiempo. Esa identificación deberá ser verificada en la investigación, que por ahora se apoya en la declaración de la denunciante y en los datos incorporados al legajo.
Lesiones y atención médica Como consecuencia de los golpes, la mujer sufrió heridas y sangrado en el rostro. Una ambulancia la trasladó al Hospital de Caucete, donde fue examinada. Allí surgió la sospecha de una posible fisura nasal y se indicó una tomografía computada para descartar lesiones cerebrales, según consta en el relato del caso. Ese estudio será clave para determinar el alcance de las lesiones y la evolución clínica de la víctima.
Legajo abierto El expediente fue identificado como Legajo 152/26 y quedó encuadrado provisoriamente en el delito de lesiones, previsto en el artículo 89 del Código Penal. La investigación deberá establecer cómo ingresó el atacante a la vivienda, si efectivamente utilizó una puerta trasera que no estaba asegurada y qué grado de participación tuvo el vecino señalado por la mujer. Por ahora, la causa avanza sobre una denuncia y no sobre una imputación judicial firme.