Boca se quedó con un Superclásico picante: ganó 1-0 ante un River que terminó con nueve jugadores
Boca Juniors derrotó 1-0 a River Plate en la Bombonera, por la fecha 15 del Torneo Clausura, en un Superclásico marcado por las polémicas arbitrales y las expulsiones. El equipo dirigido por el conjunto xeneize aprovechó la superioridad numérica para imponerse con un cabezazo de Lautaro Di Lollo, mientras que el Millonario terminó el encuentro con nueve futbolistas por las tarjetas rojas a Lucas Martínez Quarta y Gonzalo Montiel.
El primer momento decisivo llegó a los ocho minutos del partido, cuando el árbitro Nicolás Ramírez, tras la intervención del VAR, expulsó a Martínez Quarta por una infracción sobre Miguel Merentiel. La acción generó controversia porque el defensor de River cortó el avance del delantero uruguayo cuando se dirigía hacia el arco. La decisión obligó al equipo visitante a reorganizar su defensa desde el comienzo.
Boca aprovechó el hombre de más y comenzó a controlar el desarrollo del encuentro. A los 26 minutos, Sebastián Villa ejecutó un tiro de esquina desde la derecha y Di Lollo conectó un cabezazo que venció al arquero rival para establecer el 1-0. El defensor logró anticiparse a Lautaro Rivero y le dio la ventaja al conjunto local.
Durante el primer tiempo, Boca generó otras situaciones para ampliar la diferencia, mientras River intentó acomodarse después de la expulsión. El arquero visitante respondió ante un remate de Santiago Ascacibar y el equipo de Núñez también tuvo algunas aproximaciones, aunque no consiguió empatar antes del descanso.
En el complemento, ambos entrenadores movieron el banco en busca de modificar el desarrollo. Sin embargo, River recibió otro golpe a los 33 minutos, cuando Montiel fue expulsado por una dura infracción sobre Lautaro Blanco. Ramírez no dudó en mostrarle la tarjeta roja y el lateral millonario debió abandonar el campo de juego en medio de los reclamos.
Con dos futbolistas menos, el conjunto visitante quedó todavía más condicionado para buscar la igualdad. El cuerpo técnico realizó nuevas modificaciones para reorganizar al equipo, mientras Boca intentó aprovechar los espacios disponibles para liquidar el encuentro.
En los minutos finales, el Xeneize tuvo oportunidades para aumentar la diferencia, aunque no logró convertir el segundo gol. Una de las situaciones más claras llegó a los 47 minutos, cuando Alan Velasco sacó un remate desde media distancia que impactó en el palo y dejó a River al borde de recibir otro tanto.
Finalmente, Boca sostuvo la ventaja y celebró una victoria importante ante su clásico rival. El resultado le permitió escalar, al menos de manera momentánea, a la cima de la tabla anual, que define al campeón de Liga y las clasificaciones a las copas internacionales.