Confirman la cesantía de un docente que presentó certificados médicos truchos para justificar faltas
Un sumario administrativo arrojó que el docente Pablo Nievas había presentado al menos 10 certificados médicos para justificar sus ausencias durante 2021 y 2022, pero una auditoría reveló que habían sido adulterados. Desde el área legal del Ministerio de Educación se lo consideró como una falta grave, al punto que se decidió su cesantía. El maestro cuestionó la resolución para que sea revisada por una instancia superior en el ámbito administrativo, pero el Gobierno, a través de sus servicios jurídicos, confirmó el desplazamiento.
El decreto que rechazó el llamado recurso de reconsideración planteado por el docente trascendió ayer, aunque fue dictado hace unos meses. En ese contexto, agotada la vía administrativa, Nievas tiene la posibilidad de acudir a la Justicia para tratar de revertir su cesantía. No salió a la luz, por el momento, que lo haya hecho.
Según la propia resolución oficial, todo estalló en agosto de 2022, luego de la denuncia interna que realizaron las autoridades de las escuelas pocitanas General Mariano Acha y Carlos Saavedra Lamas, en las que el docente presentaba tareas. Las directoras constataron irregularidades en la llamada carta médica que había presentado Nievas el 16 de ese mes y año.
Así, se desató la investigación y la Dirección de Control y Reconocimientos Médicos informó que no se le concedió licencia alguna desde 2021. Justamente, el docente había enviado 10 cartas médicas, vía WhatsApp, durante ese año y 2022.
La propia repartición analizó los permisos y concluyó que “surgirían hipotéticas irregularidades en cuanto a sus contenidos, arrojando identidad con el número de identificaciones de cartillas y los profesionales auditores intervinientes”. Es más, las áreas legales ahondaron en que los certificados “no fueron otorgados ni validados por el organismo competente, por haberse detectado irregularidades en el contenido, formato y legitimidad”.
Incluso, la Dirección de Reconocimientos Médicos comunicó que le habían rechazado tres pedidos de licencia en 2021, que el docente había solicitado a través de la web. Además, indicaron que no existía constancia que, en dicho período, hubiese alguna solicitud por internación o pedido de Junta Médica.
La instrucción sumarial le formuló cargos porque “habría incurrido en incumplimiento reiterado de las funciones inherentes al cargo docente, al haber adulterado cartas médicas”. La conducta fue encuadrada como una falta grave, que son aquellas que, entre otras razones, “incidan en la calidad ética del docente”, de acuerdo a las normativas.
De esa forma, el sumario finalizó con el dictamen y la posterior decisión de la ministra de Educación, Silvia Fuentes, de cesantear a Nievas el 27 de junio de 2025. El 18 de septiembre de ese año, el docente presentó el recurso de reconsideración, es decir, el planteo para que una instancia superior en el ámbito administrativo revea la resolución.
En su descargo, según figura en el decreto, Nievas sostuvo que la sanción era “excesiva, arbitraria e injustificada”. Argumento que los certificados fueron rechazados por “causas que eran subsanables”, ya sea, pidiéndolos personalmente o solicitando “uno nuevo con mayor legibilidad o legible”. También señaló que podría haberse planteado “una interconsulta con el médico” que emitió el permiso “a los fines de constatar la veracidad de los certificados”, pero que, “en ningún momento, se utilizó lo mencionado”.
En la “apelación” administrativa, intervinieron la Oficina Centralizada de Investigaciones y Sumarios Administrativos del Personal y la Asesoría Jurídica y de Control de Legalidad del Gobierno. Los abogados resaltaron que “no corresponde a la autoridad subsanar deficiencias en certificados médicos, sino que constituye una carga del agente presentar documentación válida como condición necesaria para la obtención de licencias,
Además, Nievas remarcó que no hizo abandono de tareas, al punto que intentó devolver las horas por las ausencias que tuvo y que fueron cuestionadas. El servicio jurídico del Ejecutivo entendió que el mismo docente “reconoce en su descargo la situación de incumplimiento y hasta ofrece la devolución de los días de licencia que no fueron otorgados por la autoridad”.
De esa manera, consideraron que “se encuentra acreditado que el agente reiteró su inconducta a lo largo del tiempo, circunstancia que agrava su responsabilidad y justifica el encuadre de la falta como grave, conforme los criterios establecidos en el régimen disciplinario aplicable”.