Entre aplausos y marchas fúnebres, los sanjuaninos acompañaron el último viaje de los cuatro funcionarios fallecidos en Valle Fértil
El silencio que reinó durante la última misa de cuerpo presente dio paso a un prolongado y sentido aplauso. Cerca de las 11 de la mañana de este sábado, San Juan comenzó a despedir definitivamente a los cuatro funcionarios fallecidos en la tragedia aérea de Valle Fértil, en una ceremonia cargada de emoción, honores y profundo respeto.
Luego de la celebración religiosa encabezada por el obispo auxiliar, Mario Robles y por el padre Andrés Riveros, las familias y los seres más cercanos compartieron un momento íntimo junto a los féretros dentro de la Catedral. Fueron los últimos minutos de privacidad antes de abrir paso al cortejo que recorrería distintos puntos emblemáticos de la provincia.
Poco después, comenzaron a salir uno a uno los cuatro ataúdes, cada uno trasladado en un coche fúnebre de color blanco. Cada salida fue acompañada por un aplauso ininterrumpido de familiares, compañeros de trabajo y cientos de sanjuaninos que colmaron tanto el frente como los laterales del templo.
El primero en abandonar la Catedral fue el féretro del director de Protección Civil, Carlos Heredia. Detrás partieron los restos del subjefe de la Policía de San Juan, Germán Videla; luego los del jefe del Cuerpo de Bomberos de la Policía, Rubén Castro; y finalmente el del segundo jefe de Bomberos, Jorge Carbajal.
Mientras los vehículos avanzaban lentamente, la Banda de Música de la Policía de San Juan interpretó marchas fúnebres que acentuaron el clima de recogimiento. Las melodías acompañaron cada paso del traslado y se mezclaron con los aplausos de quienes quisieron brindar un último reconocimiento a los servidores públicos.
El operativo estuvo marcado por todos los honores protocolares de las fuerzas de seguridad. Columnas de efectivos de la Policía de San Juan y de Bomberos, vestidos con uniforme de gala, formaron un pasillo de honor para despedir a sus compañeros caídos en cumplimiento del deber.
Entre los presentes estuvieron el vicegobernador a cargo del Poder Ejecutivo, Fabián Martín, y el obispo auxiliar de San Juan, Mario Robles, además de autoridades provinciales, municipales, representantes de distintas instituciones y miembros de las fuerzas de seguridad.
En la intersección de Mitre y Mendoza, una formación motorizada de la Policía de San Juan tomó la delantera del cortejo, que luego inició su recorrido por lugares emblemáticos vinculados a la historia y al servicio de los cuatro funcionarios, como la Central de Policía, Protección Civil y el Cuartel Central de Bomberos, antes de dirigirse hacia el Cementerio de la Capital para el homenaje final.
La enorme cantidad de coronas y ofrendas florales que familiares, instituciones, municipios y fuerzas de seguridad hicieron llegar durante las jornadas de velatorio obligó a montar un operativo especial. Dos movilidades fueron destinadas exclusivamente al traslado de las ofrendas, que también acompañaron el recorrido hasta el cementerio como símbolo del afecto y el reconocimiento de toda la comunidad sanjuanina.
Así, entre sirenas, marchas fúnebres, uniformes de gala y aplausos que no cesaron durante varios minutos, San Juan inició el último viaje de cuatro hombres que dedicaron su vida al servicio público y que quedaron para siempre en la memoria de toda la provincia.
(La Provincia SJ)