El Banco San Juan administrará el fideicomiso de Vicuña y cobrará honorarios millonarios
El aporte de 250 millones de dólares que hará la minera Vicuña para el plan de obra pública del Ejecutivo irá a un fideicomiso que administrará el Banco San Juan. La entidad, que es agente financiero de la provincia desde que fue privatizada en 1996, actuará como fiduciaria y se encargará de recibir los fondos, administrarlos y pagar los certificados de avance de obra.
Por esa tarea, el banco cobrará honorarios que, según la cláusula 6 del apartado 7, inciso IV del Acta Compromiso, no podrán superar el 0,45 por ciento más IVA del importe transferido mensualmente por Vicuña a la cuenta fiduciaria. Sobre los 250 millones de dólares, ese tope representa una retribución de 1.125.000 dólares, o 1.710 millones de pesos según la cotización oficial de ayer.
Ese cálculo no incluye otros gastos del fideicomiso, que también se consideran deducibles. A eso se suman comisiones de mercado por operaciones de similar naturaleza, por lo que la cifra final podría ser mayor.
Los fondos estarán disponibles desde el 20 de diciembre y se irán desembolsando de manera paulatina, a medida que se presenten los certificados de obra. Ese monto cubrirá los primeros cinco años de producción de la mina de cobre de Iglesia.
Desde el sexto año, el fideicomiso se nutrirá con un aporte del 1,5 por ciento del valor bruto de comercialización. En esa etapa, el banco descontará los gastos de administración sobre lo que se genere mensualmente hasta el final de la vida útil del proyecto.
El Banco San Juan ya manejó fideicomisos de proyectos mineros como Veladero, Casposo y Gualcamayo, además de otras estructuras de inversión. También administra la caja del Estado, recibe la recaudación de tributos provinciales, los fondos de coparticipación federal y las cuentas de los tres poderes.
El contrato además establece que Vicuña deberá transferir un fondo de reserva para gastos deducibles, equivalente a dos remuneraciones mensuales del fiduciario o 10 mil dólares, el monto que resulte mayor. Ese punto asegura el cobro de los gastos que genere la administración del fideicomiso.
El convenio aclara, además, que el banco no será responsable por pérdidas o reclamos derivados de sus acciones u omisiones, salvo culpa o dolo calificados judicialmente. También señala que no comprometerá su propio patrimonio para cumplir el contrato y que las obligaciones se cubrirán exclusivamente con el patrimonio fideicomitido.
Otro punto indica que la entidad no podrá pagar en efectivo ni con cheques al portador a contratistas o beneficiarios. Solo podrá hacerlo por transferencia bancaria a cuentas previamente registradas y verificadas.
Una vez aprobado un certificado de obra, la minera tendrá 10 días para hacer el desembolso. Si se demora, comenzará a correr un interés por mora equivalente a la tasa activa del Banco de la Nación Argentina en pesos, más un 4 por ciento anual hasta el pago efectivo.
Mientras haya fondos disponibles, el Banco San Juan también podrá realizar inversiones financieras con el dinero del fideicomiso. El convenio no detalla qué tipo de inversiones podrá hacer ni qué perfil de riesgo deberá adoptar.