La Fiesta Nacional del Sol 2026 será el escenario para la apertura del museo de dinosaurios más grande del país
La edición 2026 de la Fiesta Nacional del Sol empieza a delinearse con una impronta clara: la paleontología será el eje de una propuesta que buscará articular el evento con el patrimonio de Ischigualasto y con la posible puesta en marcha del Museo Paleontológico (MuPa).
La estrategia oficial apunta a consolidar a San Juan como un destino cada vez más asociado al turismo paleontológico. En ese esquema, el nuevo museo aparece como una pieza clave para ampliar la oferta provincial y reforzar una identidad turística que ya cuenta con reconocimiento internacional.
Según explicó el subsecretario de Turismo, Castañares, la intención es que quienes visiten la provincia encuentren una propuesta integrada. La idea no se limita al atractivo cultural o científico, sino que busca generar un circuito capaz de sumar visitantes y prolongar su estadía.
El impacto económico también ocupa un lugar central en la planificación. La elección de las fechas permitirá aprovechar un fin de semana largo, mientras que la incorporación de nuevas conexiones aéreas facilitaría el arribo de turistas desde otras provincias.
En ese marco, una de las novedades será el inicio de una nueva ruta de JetSMART, previsto para el 19 de noviembre, en coincidencia con el comienzo de la fiesta. Desde Turismo consideran que esa mayor disponibilidad de vuelos puede incidir directamente en la convocatoria y en el movimiento económico durante los días del evento.
Ese mismo jueves también tendrá lugar el FNS FORUM, una instancia orientada al sector empresarial y productivo. La propuesta busca generar vínculos, encuentros y oportunidades de negocios, lo que amplía el alcance de la celebración más allá de lo cultural y turístico.
En el predio de Pocito, la temática del Parque Triásico atravesará la experiencia completa. La feria, los shows y la propuesta gastronómica serán adaptados a esa identidad, con la intención de que el concepto no quede restringido a una atracción puntual, sino que se refleje en cada sector de la fiesta.
A poco más de 100 días del inicio del evento, el desafío para la organización será trasladar esa impronta a todos los espacios y, al mismo tiempo, responder al crecimiento de la demanda. La expectativa oficial es que la combinación entre turismo, cultura y actividad económica le otorgue a la edición 2026 un perfil de mayor proyección.
Otro de los sectores que podría ganar protagonismo es el gastronómico. Ante el interés que despertaron ediciones anteriores, la organización analiza ampliar el espacio destinado a puestos y propuestas de comida, con el objetivo de mejorar la experiencia del público y acompañar el aumento de asistentes previsto.