El empleo registrado volvió a caer en mayo y acumula 110.000 puestos menos en un año
El empleo registrado en la Argentina volvió a mostrar un deterioro en mayo de 2026, con una pérdida neta de 12.000 puestos respecto de abril, de acuerdo con los datos oficiales procesados por la Secretaría de Trabajo a partir del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA).
La caída mensual llevó el total de trabajadores formales de 12.797.600 en abril a 12.785.600 en mayo. En la comparación interanual, la serie desestacionalizada exhibe una destrucción de 110.000 empleos, equivalente a una baja del 0,9%, frente a los 12.861.000 ocupados registrados en mayo de 2025.
Si bien el dato confirma un nuevo retroceso, el informe elaborado bajo la órbita del Ministerio de Capital Humano señala que la contracción mensual del 0,1% fue menos pronunciada que la observada en los meses previos, cuando se registraron bajas del 0,2% en marzo y del 0,3% en abril. Esa moderación, sin embargo, no alcanza para modificar la tendencia general.
La mejora parcial se apoyó en el comportamiento de algunas modalidades independientes y regímenes específicos. El monotributo sumó 2.700 trabajadores en mayo, una suba del 0,1%, luego de dos meses consecutivos de caída. En los últimos doce meses, ese segmento acumuló un incremento de más de 42.000 aportantes, equivalente al 2%.
También se verificó una suba en el sector de casas particulares, que avanzó un 0,3% mensual y sumó cerca de 1.400 puestos. En contraste, el empleo asalariado privado y los trabajadores autónomos concentraron la contracción, con una trayectoria descendente que, en el caso del empleo privado bajo dependencia, ya suma doce meses consecutivos de bajas.
Sobre un total no desestacionalizado de 12.751.000 puestos formales contabilizados en mayo, la estructura laboral se dividió en 9.933.000 asalariados —entre sector privado, público y casas particulares— y 2.818.000 independientes, categoría que incluye monotributistas y autónomos.
El segmento más comprometido sigue siendo el de asalariados del sector privado, que en términos interanuales sufrió un recorte de 137.500 puestos. La pérdida no fue homogénea: algunos rubros profundizaron la caída con fuerza, mientras otros apenas lograron sostenerse.
Entre las actividades más afectadas se encuentran la pesca, con una baja del 5,2%; la intermediación financiera y la industria manufacturera, ambas con retrocesos del 4,6%; la explotación de minas y canteras, con una merma del 3,9%; y el comercio junto con la reparación de vehículos, que cayó 3,2%.
En el otro extremo, solo algunos sectores mostraron variaciones positivas interanuales. La agricultura, ganadería, caza y silvicultura creció 1,1%; los servicios comunitarios, sociales y personales avanzaron 0,4%; y el suministro de electricidad, gas y agua, junto con la enseñanza, registró incrementos marginales del 0,1%.
Los primeros datos de junio de 2026, relevados mediante la Encuesta de Indicadores Laborales (EIL) en empresas de más de diez empleados ubicadas en los principales centros urbanos, no anticipan un cambio de tendencia. El indicador volvió a mostrar una variación negativa en la nómina de las compañías privadas y extendió a ocho meses consecutivos el período sin crecimiento en el empleo asalariado registrado.