Caída del helicóptero en Ischigualasto: el informe de la JST reveló cómo fueron los dos impactos 🚁📋🔍🖊️💥🔥👨✈️🕵️♂️⚖️
A poco más de un mes de la tragedia que conmocionó a San Juan, comenzaron a conocerse detalles centrales de la investigación por la caída del helicóptero Bell 412 en el Parque Provincial Ischigualasto. El informe preliminar elaborado por la Junta de Seguridad en el Transporte (JST) permitió reconstruir cómo se produjo el impacto, aunque todavía no logró establecer por qué la aeronave terminó siguiendo esa trayectoria.
La caja negra del helicóptero. Foto: Infobae
El accidente ocurrió el 29 de julio de 2026 y provocó la muerte de los siete ocupantes del helicóptero. De acuerdo con el documento reproducido este sábado por Infobae, la aeronave sufrió dos impactos contra formaciones rocosas antes de terminar destruida sobre el terreno.
El primer elemento encontrado por los investigadores fue parte del rotor de cola, con sus dos palas. Los daños observados fueron compatibles con un choque contra una piedra de aproximadamente 2,5 metros de altura. Luego, unos 15 metros más adelante y siguiendo la misma dirección de avance, fueron encontrados los restos de la cabina, que habían impactado contra una segunda formación rocosa, esta vez de aproximadamente tres metros de altura.
Fue en ese sector donde los investigadores localizaron a los ocupantes y también el registrador combinado de voces de cabina y datos de vuelo, una pieza que puede resultar determinante para conocer qué ocurrió durante los últimos minutos del vuelo.
El impacto final y la dispersión de los restos
Después de los primeros dos choques, el helicóptero terminó impactando lateralmente contra el terreno, sobre su costado derecho, posición en la que fueron hallados los restos. El rotor principal y los motores se desprendieron del fuselaje y aparecieron aproximadamente 67 metros más adelante de la cabina, siguiendo la dirección del desplazamiento.
Además, esos componentes presentaban vestigios de incendio. Según el informe preliminar, el helicóptero quedó completamente destruido como consecuencia del impacto y del posterior incendio de sus motores.
La dispersión de los restos se extendió sobre un área aproximada de 30 metros cuadrados, mientras que el escenario fue considerado por los investigadores como un terreno “particularmente complejo”, debido a la presencia de formaciones rocosas, quebradas, cañadones, desniveles, superficies irregulares y escasa vegetación.
Qué se sabe del helicóptero y del vuelo
La aeronave estaba afectada al Plan Nacional de Manejo del Fuego y había iniciado su recorrido a las 12 desde el Aeroclub San Juan, ubicado en Pocito. El destino era San Agustín de Valle Fértil, en el marco de un vuelo de trabajo aéreo destinado al traslado de personal.
El informe establece que 84 minutos después del despegue la aeronave impactó contra el terreno. Hasta el momento, la JST no encontró elementos que indiquen que el helicóptero estuviera fuera de las condiciones técnicas exigidas.
Según la documentación disponible, el Bell 412 estaba certificado conforme a la normativa vigente y era sometido al mantenimiento establecido por el fabricante. El piloto, de 53 años, contaba con las licencias y habilitaciones necesarias, incluida la correspondiente para operar este modelo de helicóptero, mientras que su certificación médica aeronáutica Clase 1 estaba vigente hasta el 30 de noviembre de 2026.
La experiencia específica de vuelo del piloto, sin embargo, todavía forma parte de los aspectos que se encuentran bajo análisis.
Otro dato relevante es el peso de la aeronave al momento del accidente. La JST estimó que era de 4.603 kilos, frente a un peso máximo de despegue autorizado de 5.398 kilos. Es decir, se encontraba unos 795 kilos por debajo del límite permitido y, de acuerdo con el organismo, tanto el peso como el balanceo estaban dentro de los parámetros establecidos.
El registrador puede ser clave para conocer qué pasó
Uno de los elementos que genera mayor expectativa entre los investigadores es el registrador combinado de voces y datos de vuelo. El dispositivo fue recuperado entre los restos, pero sufrió daños severos por el impacto, por lo que todavía se encuentra en proceso de desgrabación y análisis.
La información que pueda extraerse será fundamental para intentar reconstruir los últimos minutos del vuelo y determinar qué sucedió dentro de la cabina antes de los impactos.
La JST también realizó pruebas en un simulador perteneciente a la empresa operadora. El objetivo fue analizar los procedimientos operativos del Bell 412 y estudiar las condiciones de visibilidad que tenía el piloto desde su posición durante la aproximación y el aterrizaje.
A esto se suma la información aportada por un sistema portátil de rastreo GPS instalado en el helicóptero. El equipo transmitía la posición de la aeronave mediante redes satelitales y celulares y, durante la última hora de vuelo, envió su ubicación cada dos minutos. Esos registros permitieron reconstruir parte del recorrido realizado antes del accidente.
La gran incógnita todavía no tiene respuesta
El informe preliminar permitió avanzar sobre una parte fundamental de la investigación: cómo terminó impactando el helicóptero contra el terreno. Sin embargo, todavía queda por responder la pregunta más importante: por qué la aeronave llegó hasta ese punto y siguió una trayectoria que terminó en las formaciones rocosas de Ischigualasto.
Por ahora, la JST continúa analizando los registros recuperados, la información del GPS, las características técnicas de la aeronave, las condiciones de operación y los resultados de las pruebas realizadas en simulador.
El informe definitivo será el que establezca las conclusiones de la investigación y, eventualmente, formule recomendaciones de seguridad operacional. Hasta entonces, la secuencia de los impactos ya pudo ser reconstruida, pero la causa que llevó al Bell 412 a encontrarse con las rocas de Ischigualasto continúa siendo una incógnita.