El hijo de Romina Yan rompió el silencio y confesó que sufrió un calvario: "Me cagaba a palos"
El mundo del espectáculo y Argentina completa quedó completamente paralizada tras las desgarradoras revelaciones de Valentín Yankelevich. A corazón abierto en una entrevista con Tatiana Schapiro para Infobae, el joven decidió romper el pacto de silencio sobre su infancia y expuso el calvario que vivió tras la trágica muerte de su madre, Romina Yan.
Lejos de los cuentos de hadas y los recuerdos color de rosa, Valentín Yankelevich reveló que la vida familiar junto a Darío Giordano se transformó en una pesadilla absoluta. "Cuando uno creía que eso era tocar fondo y la tristeza máxima que se podía experimentar, llegaron situaciones que hoy, mirando para atrás, fueron mucho peores", confesó con crudeza.
El relato escaló en crueldad al detallar la rutina diaria de violencia que padecía desde los nueve años. Valentín Yankelevich aseguró que "las ocho horas que yo pasaba en el colegio eran las mejores ocho horas del día porque no volvía a mi casa", ya que al regresar se desataba el infierno de los gritos y los castigos humillantes.
Las agresiones físicas y psicológicas marcaron a fuego su infancia, al punto de recibir frases lapidarias como "vos no vas a hacer nunca nada en tu vida, no servís para nada". Por esta razón, Valentín fue categórico al referirse a su progenitor: "Yo no le digo papá porque él no cumplió ese rol".
Ante los pedidos desesperados de ayuda, el entorno paterno minimizaba los hechos argumentando que Darío Giordano atravesaba un mal momento, a lo que Valentín Yankelevich respondió indignado: “¿Qué tengo que entender? Tengo 10 años y mi papá me caga a palos”.
Afortunadamente, la pesadilla encontró un freno gracias al valiente accionar de su abuelo materno. Según relató con profunda gratitud, "Mi abuelo Gustavo me salvó la vida", marcando el fin de un doloroso capítulo que hoy sacude por completo a la familia de Cris Morena.