Boca perdió ante Vasco da Gama y quedó obligado a remontar en Brasil
Boca tenía una noche para dar un golpe sobre la mesa, pero terminó golpeado. En una Bombonera que esperaba festejar el primer paso hacia la final de la Copa Sudamericana, el Xeneize perdió 1-0 frente a Vasco da Gama y se llevó una preocupación grande para Brasil. Un descuido atrás, un cabezazo letal y una deuda futbolística que deberá saldar en la revancha.
El equipo de Rodolfo Arruabarrena llegaba con una racha de 17 partidos sin derrotas y con la ilusión de hacerse fuerte en casa. Sin embargo, la ausencia de su capitán, Leandro Paredes, por un desgarro, fue una de las dificultades que tuvo que afrontar en una semifinal que no admitía distracciones.
Un error que Vasco no perdonó
El partido tuvo un comienzo en el que Boca intentó tomar la iniciativa, pero Vasco mostró que no había viajado a Buenos Aires a refugiarse. El conjunto brasileño se acomodó, encontró espacios y comenzó a lastimar por el sector derecho de la defensa local.
A los 25 minutos del primer tiempo llegó el golpe. Lautaro Di Lollo intentó despejar una pelota para evitar un córner, pero el rechazo quedó en los pies de Andrés Gómez. El colombiano aprovechó la desorganización defensiva y lanzó un centro al área. Allí apareció Adson, que le ganó el duelo aéreo a Facundo Herrera y metió un cabezazo para vencer a Álvaro Montero.
El 1-0 dejó expuesta una falla que viene complicando a Boca: las dificultades para defender los centros y las pelotas aéreas. El gol obligó al Xeneize a correr desde atrás en su propia cancha y le dio a Vasco la tranquilidad que buscaba para manejar el desarrollo.
Boca buscó, pero no alcanzó
Con la desventaja, el equipo argentino intentó encontrar caminos para llegar al empate. Milton Delgado y Santiago Ascacibar buscaron aportar desde el mediocampo, mientras que el conjunto local procuró generar peligro por las bandas.
Una de las oportunidades más claras del primer tiempo llegó cerca del descanso, cuando Leandro Lozano conectó un cabezazo que se fue desviado a pocos metros del arco. Fue una chance importante para Boca, que no pudo aprovecharla para irse al entretiempo con otro panorama.
Vasco, en cambio, se mostró más claro en los momentos decisivos. Sin necesidad de monopolizar la pelota, supo explotar los espacios que dejó el local y defendió la ventaja con el objetivo de llevarse un resultado valioso de La Bombonera.
La revancha, en el Maracaná
La derrota cortó la racha de 17 partidos invicto que arrastraba Boca y cambió el escenario de la serie. El Xeneize deberá viajar a Río de Janeiro con la obligación de revertir el 0-1 si quiere seguir en carrera hacia la final.
El segundo encuentro se jugará el martes 20 de octubre en el Maracaná. Allí, Boca tendrá que mejorar su funcionamiento ofensivo y corregir los errores defensivos que le costaron caro en la ida.
La semifinal sigue abierta, pero el primer paso quedó en manos de Vasco da Gama. Boca se fue de su casa sin el resultado que buscaba y con una misión clara: recuperar su mejor versión en Brasil para no despedirse del sueño continental.