Un tornado dañó una terminal de micros en Santiago de Chile
Un tornado arrancó parte del techo de una terminal de micros en Estación Central, en Santiago de Chile, en medio del temporal que golpeó este martes a la capital trasandina. El episodio se dio mientras las lluvias, el granizo y las tormentas eléctricas provocaban inundaciones y cortes de electricidad.
La Dirección Meteorológica de Chile evaluó de forma preliminar el fenómeno y lo clasificó como un tornado EF0, la categoría más baja de la escala Fujita Mejorada. Según ese criterio, los vientos pueden alcanzar entre 105 y 137 kilómetros por hora y causar daños en techos y estructuras livianas.
El hecho ocurrió cerca de las 16.30, cuando fuertes ráfagas levantaron parte de la cubierta de la terminal y generaron momentos de tensión en la zona. Al mismo tiempo, gran parte de Santiago soportaba lluvias torrenciales y tormentas eléctricas que complicaron la circulación y el funcionamiento de varios servicios.
Calles anegadas y granizo
Las precipitaciones se intensificaron alrededor de las 15.30, justo cuando salían estudiantes y trabajadores. En pocos minutos, varias calles quedaron anegadas y el tránsito se vio seriamente afectado, sobre todo en sectores céntricos y del oriente de la capital chilena.
En Providencia, la lluvia y el granizo dejaron acumulaciones sobre veredas y calzadas, y los vehículos debieron avanzar a paso lento. Las autoridades locales también siguieron de cerca el comportamiento del río Mapocho y del canal San Carlos, ante el riesgo de desbordes.
Según la Dirección Meteorológica de Chile, la estación del aeródromo Eulogio Sánchez registró 20,8 milímetros de precipitaciones hasta las 19 de este martes. Además, la SEC informó que más de 36.000 hogares seguían sin luz por las condiciones meteorológicas adversas.
En paralelo, Senapred mantuvo la alerta roja para toda la Región Metropolitana, mientras la autoridad meteorológica emitió una alerta para una amplia zona del centro de Chile, desde Coquimbo hasta Biobío. Las recomendaciones oficiales apuntaron a extremar cuidados por el agua acumulada, el granizo y las ráfagas de viento.
El nuevo episodio llegó menos de una semana después del aluvión que afectó a Las Condes, donde el desborde de quebradas y canales arrastró vehículos y provocó daños materiales. Las condiciones adversas forman parte de una seguidilla de temporales que, según cifras oficiales citadas, dejó al menos 16 muertos y alrededor de 3.000 damnificados en el país.