Influencers de día, estafadoras de noche

Mundo 13/07/2021 Por Carlos Rojas
Cayó una banda de “modelos fitness” que robaba datos personales para vaciar cuentas bancarias.
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Se trata de un grupo delictivo que usaba cuentas de Instagram como fachada. Tenían un centro de operaciones en Río de Janeiro y un grupo de WhatsApp donde se burlaban de las víctimas.

Hasta la semana pasada, Anna Carolina de Sousa Santos era una influencer glamorosa que inundaba sus redes sociales de videitos haciendo ejercicio en la playa, fotos en fiestas lujosas o arriba de un yate en las costas de Brasil. Hasta la semana pasada, cuando la policía de Río de Janeiro se la llevó presa junto a otras cuatro amigas por malversación y organización delictiva.

En Instagram, la mujer que tiene 32 años y más de 13 mil seguidores se describía como “emprendedora e influencer de la vida real”. Pero todo era una fachada. Junto a De Sousa Santos fueron detenidas Yasmin Navarro, Mariana Serrano de Oliveira, Rayane Silva Sousa y Gabriela Silva Vieira. Todas se encontraban en un departamento del barrio de Recreio dos Bandeirantes, en la Zona Oeste de Río de Janeiro.

INFUENCERS Y ESTAFADORAS4

“Un centro de telemarketing”

Allí operaba lo que la policía calificó de“centro de telemarketing”, con herramientas de grabación, música de espera y mensajes pregrabados que simulaban ser de los principales bancos brasileños y servían para darle más veracidad a la estafa.

Según el sitio G1, De Sousa Santos y sus cómplices se hacían pasar por empleadas de bancos y compañías de tarjetas de crédito para obtener los datos bancarios de sus víctimas.

La estafa consistía en decir que se había detectado un fraude en las compras realizadas con la tarjeta, y que la víctima debía pasar algunos datos para solucionar el problema. Hasta mandaban a un mensajero en moto a la casa de la persona engañada para que vaya a buscar la tarjeta.

Una vez que tenían todos los datos y las tarjetas de las víctimas en mano, realizaban compras, hacían retiros de cuentas bancarias, pagos por aplicaciones e incluso sacaban préstamos.

Cuando irrumpieron en el departamento, los policías sorprendieron a Rayane y Anna Carolina mientras estaban hablando con víctimas por teléfono. En el lugar los agentes incautaron varias laptops y celulares así como decenas de tarjetas de crédito.

Burlas a las víctimas

Según los investigadores, las cinco mujeres hasta tenían un chat de Whatsapp titulado“Departamento 302” -el número de la vivienda en la que fueron detenidas- en el que se burlaban de sus víctimas, sobre todo cuando eran personas de escasos recursos, como una mujer de 88 años que tenía apenas 300 reales en el banco.

“Ya no aguanto más a los pobres”, escribió una de ellas.

Las mujeres también se quejan de los percances de su “trabajo”, como cuando llaman a números que ya no existen.

Los agentes encontraron unos archivos de Excel con más de 10.000 datos sobre las víctimas de la banda. También hallaron un cuaderno con notas que indicaba un pago de R $ 416.516,30 a un hombre y hojas con el logo del Banco do Brasil, que debían ser entregadas por el mensajero para ayudar a engañar a las víctimas.

Además, la policía encontró una especie de guión en la computadora de Rayane Sousa, con el que supuestamente engañaban a sus víctimas.

“Buenas tardes, por favor … Sr. (a) … Gabriela Cardoso está hablando aquí, soy del sector de seguridad del Banco do Brasil … ¿Está bien? El motivo de mi llamada está relacionado con una transacción irregular en nuestro sistema. Fue una compra realizada hace un momento en la tienda Lojas Americanas en la ciudad de San Pablo (…)”, decía el texto.

El abogado de Anna Carolina de Sousa Santos repudió vehemente que su clienta tenga una doble vida. “Durante el proceso penal se probará su inocencia. Tiene ocupación lícita, residencia fija y buen servicio, por lo que se interpondrá el recurso de apelación correspondiente para su liberación”, dijo el abogado Daniel Sad, quien representa a la instagrammer.

El abogado de Mariana Serrano de Oliveira y Gabriela Silva Vieira también negó que fueran parte de una banda de estafadoras. Según dijo, son dos estudiantes universitarias que viven en San Pablo y solo estaban de visita. “No tienen nada que ver. Sus familias están desesperadas”, dijo el abogado Norley Thomas Lauand.

Fuente: TN

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