Llovió en Chubut pero siguen activos varios focos de incendios

Las primeras precipitaciones fueron registradas esta tarde luego de días de intenso fuego, que ya arrasó con 12.000 hectáreas.

Argentina11/01/2026INFOVALLEFERTIL INNOVA CJRINFOVALLEFERTIL INNOVA CJR
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El clima dio un respiro este domingo en la comarca andina. Después de varios días de incendio sin control, empezaron a caer las primeras lluvias y trajeron algo de alivio en Chubut. Las precipitaciones se sintieron en el Parque Nacional Los Alerces, Esquel y El Hoyo, y también llegaron a Epuyén y al paraje Rincón de Lobos.

 Sin embargo, los bomberos que trabajan en el lugar advirtieron a un canal nacional que “los focos siguen activos” en la zona. “La lluvia nos sirvió para reacomodarnos”, aseguraron.

 En Epuyén, hubo 12.000 hectáreas quemadas solo en la última semana. El sábado fue el momento más crítico: la zona afectada se duplicó por el viento, lo que complicó todavía más el trabajo en la zona.

 Este domingo arrancó con un panorama no muy alentador, cielo despejado y mucho viento, lo que hacía pensar que todo iba a empeorar. Pero de golpe el escenario cambió: aparecieron nubes negras y empezó a llover.

 El contraste se nota incluso sobre la ruta 40. El sábado estaba cortada porque el fuego había llegado hasta el borde del asfalto. Hoy, ese tramo estaba mojado por las lluvias.

 Para que estas precipitaciones tengan un impacto real y ayude a frenar el fuego, harían falta entre 20 y 30 milímetros. Hasta hace poco, el pronóstico recién hablaba de lluvias para el miércoles, por eso lo de hoy tomó a todos por sorpresa.

 La llegada del agua es un alivio para los cientos de brigadistas, bomberos y voluntarios que vienen peleando contra el fuego sin descanso. Sin embargo, todavía queda un amplio trabajo por delante para evitar posibles reactivaciones cuando cese la lluvia.

 El incendio sigue activo
 
Si bien la lluvia significo un alivio, los bomberos que combaten los incendios en Epuyén advirtieron que “los focos no se apagaron y el incendio está activo”.

 “La lluvia sirve para reacomodarnos y también podamos descansar”, destacaron. “Es un trabajo más o menos de dos meses para que se pueda declarar extinguido. Los brigadistas tienen que salir al terreno a hacer un relevamiento y a buscar los focos que están activos. Es un trabajo arduo”, indicaron.

 También explicaron que el problema no pasa solo por la enorme cantidad de pinos, que son los que hacen que el fuego avance tan rápido. A eso se suma la vegetación nativa: si bien tarda más en prender, una vez que lo hace es muy difícil de apagar.

 Para llevar un poco de tranquilidad, aseguraron que el incendio no va a reactivarse con la intensidad que tuvo el sábado. Sin embargo, advirtieron que hay que seguir de cerca el perímetro para evitar que las llamas se corran hacia los costados y haya un nuevo foco.

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