Una llamada anónima al sistema de emergencias 911 fue el punto de partida de una investigación que terminó con una condena de 10 años de prisión por trata de personas consumada y agravada, al tratarse de una víctima menor de edad. El fallo fue dictado por el Tribunal Oral en lo Criminal Federal de San Juan, al cabo de un trabajo investigativo exhaustivo que abarcó cuatro provincias del país.



















