Existen miles de pinturas, estatuas, bustos y homenajes repartidos por todo el mundo, pero solo hay una imagen "real" y registrada de José de San Martín. Se trata de un daguerrotipo tomado en París a principios de 1848, poco antes de su partida a Boulogne-sur-Mer y a dos años de su fallecimiento, el cual se conserva como una de las máximas reliquias del Museo Histórico Nacional.




















