La Majadita, un lugar que no podes dejar de visitar en Valle Fértil

Turismo 10/01/2021 Por Infovallefertil
A 258 kilómetros de la Capital de San Juan, en Valle Fértil, se encuentra un lugar que nada tiene que envidiarle a otras provincias serranas. Ideal para pasar una jornada de paz y tranquilidad.
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De la Capital de San Juan, yendo tranquilo, se llega en cuatro horas. La belleza del lugar puede compararse tranquilamente con la de las sierras de Córdoba. Muchos sanjuaninos ya la conocen y siempre vale la pena mostrar este paisaje tan distintivo de la provincia. Sencillamente, es ideal para desconectarse de la rutina cotidiana y aprovechar todas sus bondades.

Son 7 los kilómetros que separan a La Majadita de San Agustín de Valle Fértil. Entre medio, uno tiene que atravesar el río y sus distintos afluentes, que esconden ollas de agua y sombras paradisíacas para refrescarse ante el calor. Además, se puede contemplar la fauna característica de la zona y por qué no, cruzarse con algún que otro animal exótico.

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Para llegar, no es necesario tener una 4x4 aunque hay que tener especial cuidado cuando baja la creciente, sobre todo a la hora de cruzar los badenes o de costear los arroyos. Cáctus, cabras, ovejas, caballos, y una gran variedad de aves acompañan el paisaje al costado de las imponentes sierras de color verde.

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La Majadita es un pequeño aglomerado rural instalado entre las serranías que cuenta con apenas alrededor de 35 casas, dentro del Parque natural Valle Fértil. La vida allí se desarrolla en torno al río del valle y se accede por Ruta Provincial 523. Está a 1.400 metros sobre el nivel del mar ubicado en el extremo oriental de la sierra de Valle Fértil. Está conformada por rocas como gneis granodioríticos y tonalíticos de edad paleozoica superior (303 millones de años). La quebrada tiene la particularidad de estar emplazada en una falla inversa.

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Al llegar por la ruta, uno se encuentra con la Escuela Doctora Julieta Lanteri, cuyo edificio fue re estrenado en 2018 y desentona con el estilo arquitectónico rural de la zona. También, pueden observarse varias cabañas y casas de campo que se alquilan para los turistas.

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Solo basta con alejarse un poco del poblado para encontrar nuevamente la tranquilidad en las pasadas de agua y resguardarse del sol bajo un árbol. Recorriendo la zona uno puede encontrarse con varias especies autóctonas, como por ejemplo el cardón del valle, el chañar brea, la pichanilla y la penca, entre otros.

Los distintos sitios que uno encuentra son ideales para comerse un asado, aunque el ambiente sea tan agreste que no hay parrilleros y ese tipo de comodidades a menos que uno vaya a un camping. Apenas uno se aleja del poblado, la señal de celular se pierde, ideal para descansar sin preocupaciones y sin estar pendiente de los asuntos cotidianos.

En medio del camino sinuoso, uno se encuentra con un cartel que dice: “El niñito del cajoncito”. Se trata de una cueva a la que se accede por un pequeño sendero de piedras blancas al costado de la RP523. Allí hay un cajón con los restos de un bebé. La gente de la zona le rinde culto, rezándole, llevándole juguetes y también pidiéndole algunos favores.

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Si bien La Majadita se puede disfrutar en un día, también uno puede optar por alojarse en alguna de las cabañas o casas de campo que hay disponibles. Incluso, por su cercanía a San Agustín, también los turistas pueden optar por quedarse en algún lugar cercano, a sabiendas de que van a pasar la mayor parte del día entre las sierras al aire libre.

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