Historia de superación: a los 73 años esta por terminar la secundaria como escolta de la bandera
Madre de seis hijos, abuela de once nietos y bisabuela de cinco, Nélida decidió regresar a las aulas hace tres años, un acto valiente que ha transformado no solo su vida, sino también la de aquellos que la rodean.
Un Sueño Postergado
La historia de Nélida es rica en matices y contextos. En su juventud, las oportunidades educativas eran escasas en su localidad. La falta de recursos y el contexto social la obligaron a dejar de lado su sueño de obtener el título secundario, una experiencia que muchas personas de su generación vivieron. Sin embargo, a pesar de los contratiempos, su deseo de aprender nunca se desvaneció. Cada vez que veía a otros graduarse o a sus hijos alcanzar logros académicos, su corazón se llenaba de nostalgia, por lo que decidió que, a pesar de su edad, ella también tenía derecho a un futuro académico.
El Regreso a las Aulas
Tomar la decisión de regresar a la escuela no fue algo que hiciera a la ligera. Nélida confiesa que al principio se sentía abrumada y con miedo de enfrentar el aula nuevamente. El sistema educativo había cambiado drásticamente desde su última experiencia en un entorno académico, lo que la hizo dudar de sí misma. Pero, armada de valor y con el apoyo de su familia, dio el paso. Al ingresar al CENS Valle Fértil, fue recibida por educadores comprometidos que la alentaron, y pronto esos miedos iniciales se desvanecieron.
Su esfuerzo se tradujo rápidamente en éxito. Superó el primer y el segundo año con determinación y actualmente se encuentra en el tercer año de secundaria. Para Nélida, uno de los mayores reconocimientos que ha recibido en este camino ha sido ser elegida para integrar el cuerpo de bandera como escolta. Este honor no solo le ha permitido sentir una conexión emocional con su país, sino que también la ha impulsado a convertirse en un modelo a seguir para muchos jóvenes en su comunidad.
Un Pilar Familiar y Comunitario
El regreso de Nélida a las aulas no solo fue significativo para ella, sino también para su familia, que la apoyó incondicionalmente desde el comienzo. Sus hijos no solo respaldaron su decisión sino que alentaron activamente su pasión por aprender. En un mundo donde las prioridades familiares a menudo eclipsan los sueños individuales, Nélida ha demostrado que no importa la edad, siempre hay tiempo para perseguir lo que uno realmente desea.
Compartir el aula con estudiantes mucho más jóvenes ha resultado en una convivencia enriquecedora para Nélida. Se ha convertido en la alumna de mayor edad de su curso, y su presencia ha aportado una perspectiva valiosa y un sentido de comunidad. Lejos de experimentar un choque generacional, ha recibido respeto y cariño de sus compañeros, quienes han aprendido de su resiliencia y dedicación.
Más que un Logro Personal
El regreso a clases también ha evocado en Nélida recuerdos entrañables. Rememora su juventud y las dificultades que enfrentó para llegar hasta aquí. Su camino es más que un logro personal; es una poderosa motivación para todos aquellos que hoy cuentan con oportunidades educativas y que, por diversas razones, consideran abandonar. La historia de Nélida resuena con fuerza en su comunidad, recordando que los sueños son atemporales y siempre valen la pena.
Aunque Nélida es consciente de que su diploma no cambiará su vida laboral en forma práctica, ha empezado a soñar en grande. Si su salud se lo permite, desea tomar cursos de tejido o costura para confeccionar prendas para sus nietos. Este nuevo conjunto de metas refleja su constante deseo de aprender y crecer.
Desafíos Cotidianos
Como muchas personas, Nélida enfrenta desafíos diarios relacionados con su salud. La artrosis y la artritis son parte de su vida cotidiana y la limitan físicamente; sin embargo, utiliza un bastón que la acompaña en su andar, lo cual no impide que se mantenga activa. A pesar de las dificultades económicas que enfrenta, vive con su jubilación y recibe la ayuda de algunos de sus hijos para cubrir sus gastos de medicamentos. Sin embargo, su espíritu indomable la impulsa a seguir adelante.
Un Futuro Brillante
Nélida Jorquera es un ejemplo brillante de que nunca es tarde para aprender y que la voluntad humana puede superar cualquier limitación. A pocos meses de graduarse, ha logrado algo invaluable: convertirse en una fuente de inspiración tanto para jóvenes como para adultos. Su vida y su historia demuestran que el verdadero significado de la educación va más allá de un título; se trata de cumplir con uno mismo y de no dejar que los obstáculos definan nuestro camino. En un mundo que a menudo se siente frenético y desalentador, Nélida brilla como un faro de esperanza, mostrando que los sueños pueden hacerse realidad a cualquier edad.