Era buscado por balear a un remisero y terminó condenado por amenazar al hermano de la víctima
Este miércoles, la Justicia de San Juan condenó a Thiago Maximiliano Páez Verón, de 18 años, a la pena de un año de prisión efectiva por el delito de amenazas simples agravadas por el uso de un arma de fuego. El joven, en principio, era buscado por la balacera sufrida por un remisero en Chimbas. Sin embargo, la fiscalía no logró ubicarlo en la escena del ataque a partir de las pruebas reunidas, aunque sí pudo acreditar las amenazas contra el hermano de la víctima, hecho que derivó en la reciente condena.
Además, el juez revocó una condena anterior de tres años de prisión condicional por el delito de robo, por lo que la pena total quedó unificada en cuatro años de prisión, en carácter de reincidente.
Páez Verón había sido detenido inicialmente por una contravención. Al ser identificado, los investigadores constataron que sobre él pesaba un pedido de captura relacionado con un hecho ocurrido durante el mes de julio.
En principio, la condena debía cumplirse en el Servicio Penitenciario Provincial. Sin embargo, el abogado defensor, Gustavo De La Fuente, realizó una presentación ante la Justicia y solicitó que su representado pudiera cumplir la prisión bajo una modalidad domiciliaria debido a su estado de salud.
El defensor presentó un parte médico psiquiátrico que señala que el joven atraviesa un cuadro agravado por el consumo de drogas y que el tratamiento necesario para lograr su recuperación no podría llevarse adelante adecuadamente en un contexto de encierro.
Ante esta situación, el juez de Garantías Matías Parrón resolvió que, mientras la condena quede firme y durante parte del cumplimiento de la pena, Páez permanezca bajo prisión domiciliaria, con la colocación de un dispositivo electrónico y controles mediante rondas policiales de la comisaría más cercana a su domicilio.
La medida no se extenderá automáticamente durante los cuatro años de condena. El magistrado estableció que la prisión domiciliaria se mantendrá hasta que el joven reciba el alta médica. Para determinar su evolución, se dispuso un seguimiento mensual por parte del personal médico de la Oficina de Medidas Alternativas.
Páez Verón era buscado por la balacera que tuvo como víctima a un remisero, Alejandro Rodríguez, pero durante la investigación la fiscal Daniela Pringles no logró ubicarlo en la escena del ataque con las pruebas recolectadas, aunque sí pudo acreditar su participación en un hecho de amenazas con un arma de fuego contra Alan Rodríguez, hermano del remisero, situación que finalmente derivó en la condena dictada este miércoles.
El caso también tiene como antecedentes las condenas recibidas por el padre y el hermano de Páez Verón, quienes fueron juzgados por hechos vinculados a la misma investigación.
Carlos Páez, padre de Tiago, fue condenado a 2 años y 6 meses de prisión de cumplimiento condicional por el delito de uso de arma de fuego en perjuicio de Rodríguez. Por su parte, Aarón Páez recibió una pena de 1 año y 4 meses de prisión de cumplimiento condicional por el delito de amenazas agravadas.
De esta manera, la reciente condena de Tiago Páez Verón se suma a las penas que ya habían recibido sus familiares, aunque en su caso deberá afrontar una pena unificada de cuatro años de prisión, cuyo cumplimiento comenzó bajo la modalidad domiciliaria debido a su situación psiquiátrica y al tratamiento que, según la evaluación médica presentada por su defensa, requiere para su recuperación.