Ricardo Arjona le regaló un auto al taxista que inspiró uno de sus mayores éxitos
Ricardo Arjona sorprendió a Pocho durante su regreso a México y le regaló un auto. El hombre fue taxista y, con el tiempo, se convirtió en un amigo cercano del cantante.
El encuentro se dio en la misma zona donde se conocieron hace décadas, cuando Pocho trabajaba manejando un taxi. Después de aquel primer contacto, el vínculo siguió y terminó acompañando al artista como escenógrafo durante 12 giras.
Antes de mostrarle el vehículo, Arjona le dedicó unas palabras y destacó lo que significaba volver al país. “Para nosotros regresar a México es una celebración”, dijo, y agregó: “Para nosotros vos sos una celebración”.
Luego recordó el inicio de esa historia y repasó, entre risas, cuántos años llevaban de amistad. Pocho lo corrigió cuando el músico quiso calcular las giras compartidas y le aclaró que habían sido doce.
El regalo Después de la charla, Arjona le anunció que le habían preparado un homenaje y señaló el auto que estaba listo para él. Pocho se mostró sorprendido y preguntó si era cierto, antes de escuchar la confirmación: “Es un regalo”.
El hombre se acercó al vehículo, lo miró y agradeció emocionado por el gesto. También recordó otros favores del cantante, como una cenografía que Arjona le había obsequiado en otra oportunidad. El músico, por su parte, le respondió que el agradecido también era él.
Finalmente, Arjona le sugirió que llamara a su hijo para que lo ayudara a llevar el auto. Pocho tomó el teléfono y le contó la noticia a su familia: “Me regaló un carro, Ricardo”, dijo, todavía emocionado.