Una joven fue succionada por una máquina tejedora en una fábrica y murió aplastada

Mundo 12/05/2021 Por Carlos Rojas
La chica era madre y quedó atrapada en el rodillo, por lo que no pudo ser salvada. Conmoción en su ciudad natal.
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La historia trágica de Luana D’Orazio, una joven mamá de 22 años, se ha convertido en un símbolo de las precarias condiciones que atraviesan los trabajadores textiles en Italia.

La empleada se desempeñaba hace un año como tejedora en la fábrica “Orditura Luana”, en Montemurlo (Prato, región de Toscana, Italia). Pese a su experiencia, la muchacha sufrió un extraño accidente laboral que le costó la vida.

El 3 de mayo pasado, y sin que nadie pueda explicarlo, Luana D’Orazio fue absorbida y quedó atrapada en el rodillo de una urdidora, una máquina que permite preparar la estructura vertical de la lona que constituye la trama del tejido.

Junto a ella se encontraba un compañero, que en ese momento estaba de espaldas y “no escuchó los gritos de auxilio”.

Ante semejante incidente, la alarma del lugar se disparó de inmediato. La policía y emergencias llegaron al lugar pronto, pero de nada sirvió.

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De acuerdo con la autopsia, Luana D’Orazio murió por aplastamiento provocado por los engranajes de la urdidora, en la que se había enganchado y que al succionarla la mató instantáneamente.

“No se puede morir en el trabajo a ninguna edad”, lamentó el gobernador Eugenio Giani. “Morir así no es aceptable”, añadió el secretario general del sindicato Uil, Pierpaolo Bombardieri.

Segunda tragedia en una fábrica de Italia
El caso de Luana refleja el mal momento de muchos trabajadores del rubro textil en el país europeo. Es que la joven de 22 años es el segundo deceso en una empresa en lo que va de año. El 2 de febrero pasado, Sabri Jaballah, de 23 años, perdió la vida aplastado por una prensa en Montale.

El recuerdo de la familia de Luana
En medio del dolor, la familia de Luana la describió ante la prensa como responsable, soñadora, alegre y amistosa. Además era una madre soltera capaz de todo por su hijo, por lo que aceptaba trabajos temporales que le permitieran mantenerlo.

“Mi hija era hermosa, buena, estaba contenta con el trabajo que hacía, aunque a veces todos los trabajos pesan, pero a ella le gustaba trabajar”, aseguró la madre de Luana, identificada como Emma Marrazzo, en declaraciones al portal local Corriere.

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“La tragedia es grande no solo para mí sino también para los empleadores, el dueño está destruido. Me dijo que lo siente y no sabe cómo sucedió”, expresó la mujer.

Seres queridos de Luana la despidieron en un funeral realizado este fin de semana. En la ceremonia estuvo presente el presidente de la Toscana, Eugenio Giani: “Quería luto regional: espero que todos los toscanos dediquen sus pensamientos a ella“.

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