En Ullum, los perros callejeros que no sean adoptados, serán sometidos a la muerte inducida

Cada animal podrá ser adoptado o recuperado por sus dueños durante el transcurso de 3 a 6 meses, caso contrario, se procederá a realizar una eutanasia. El intendente expreso que "todo aquél que no esté de acuerdo con la eutanasia, puede venir y llevarse el animal para salvarle la vida".
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La problemática de los perros callejeros sigue sumando capítulos en San Juan. A más de 20 días de que una jauría atacara y matara a un hombre en La Bebida, la Municipalidad de Ullum decidió hacer punta y comenzar a trabajar para la construcción de un refugio de estos animales. Esto, debido a que tras la muerte del operario de Ambiente (ver aparte), desde esta Secretaría invitaron a los municipios para que tengan sus propias perreras. "Vamos a hacer un refugio para perros callejeros, pero quiero que se entienda que todo lo que tengo en mente es para cuidar a los ciudadanos. Es por eso que el destino final de los animales que no sean reclamados por sus dueños o que no sean adoptados, será la eutanasia", dijo el intendente de Ullum Leopoldo Soler y comentó que la idea es que este refugio funcione donde está el actual Centro de Zoonosis.

Si bien la Secretaría de Ambiente trabaja en la construcción de un refugio para perros callejeros, Francisco Guevara, a cargo de esta área propuso hace unas semanas que en los municipios instalen centros de rehabilitación para estos animales. En este contexto, Ullum comenzó a buscar alternativas.

"Queremos que quienes tienen perros, los tengan en sus casas. Los animales son animales, pero hay perros que han matado a una persona y eso hace que el problema sea realmente grave. Vamos a promover la creación de un refugio para perros callejeros. Además de resguardar a los animales, este plan tiene por fin cuidar la seguridad vial y personal de los vecinos. Como intendente no me puedo hacer el distraído con este problema", dijo Soler y apuntó que está trabajando en un proyecto para que sea tratado en el Consejo Deliberante.

Según el intendente, el refugio funcionará donde actualmente está el Centro de Zoonosis, que es donde atienden a los animales del departamento para vacunación o esterilizaciones. Ahí harán una ampliación y construirán caniles para los perros que sean recogidos de la calle. "Se harán caniles dentro de un espacio cubierto. Se le hará un contrapiso para que el lugar pueda ser higienizado. Además, haremos un reglamento para que los animales que sean secuestrados en la vía pública, tengan la posibilidad de ser adoptados o recuperados por sus dueños. Pero, si eso no pasara, en el transcurso de 3 o 6 meses, tiempo que será definido con el Consejo, el animal será sometido a una eutanasia", dijo el intendente, quien admitió que sabe que esta decisión despertará opiniones encontradas en la provincia.

"Sé que esto va a generar polémica, pero todo aquél que no esté de acuerdo con la eutanasia puede venir y llevarse el animal para salvarle la vida. Apelamos a que los proteccionistas que no estén de acuerdo con la eutanasia puedan adoptar los animales. No podemos quedarnos con todos los perros que recojamos de la calle, somos un departamento en el que nos viven dejando perros abandonados. Y no podemos tener perros para siempre, cuando hay gente que no tiene qué comer. No me parece justo", repitió en varias oportunidades.

Sobre el proyecto, Soler dijo que no tiene muchos detalles, pero que están trabajando para definir costos y forma de funcionamiento. "Somos uno de los municipios con menos recursos. Si bien los venimos mejorando, tenemos que ocuparlos en buscar una solución a este problema, cuando sabemos que hay familias con muchas necesidades. Seguramente será costoso y cualquier gasto que tengamos no tendrá otro beneficio que no sea la prevención. Capaz que el consejo proponga alguna modificación, pero lo que no voy a aceptar es que se pida que se elimine el concepto de eutanasia. No quiero declarar una guerra, pero es la solución que nos parece más viable", concluyó.

Los ataques fatales
En San Juan, los ataques de perros ya se cobraron cuatro vidas en menos de 3 años. Si bien no todos fueron agresiones de perros callejeros, los ataques dejaron en evidencia la problemática.

El 4 de septiembre de 2019, Sahir Jeremías, de 2 años, murió tras ser atacado por una jauría que vivía en una finca cerca de su casa en Marquesado.

El 13 de septiembre de 2020, Lara Agüero, de 9 años, salió de su casa en Rawson para hacer compras. En el camino la atacó un perro de raza pitbull. Murió en el hospital. Su caso hizo crear la Ley Lara, que busca que los propietarios de perros potencialmente peligrosos registren a sus mascotas.

El año pasado ocurrió el caso de Florencia Ledesma, de 23 años, que fue la tercera víctima fatal. El 1 de noviembre pasado fue atacada por una jauría de al menos 7 perros cuando hacía ejercicios en Albardón. Mientras que Néstor Morales fue el último fallecido por esta causa. Murió el 3 de abril pasado tras ser atacado por al menos 10 perros mientras trabajaba en el Parque de Tecnologías Ambientales, en La Bebida.

Fuente: Diario de Cuyo

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