Bancos públicos aceleran planes para deudores y los privados piden evaluar cada caso

El Banco Nación lanzó una línea de refinanciación para clientes con deudas vencidas, mientras la Legislatura porteña aprobó un programa que se canalizará por el Banco Ciudad. En paralelo, las entidades privadas dicen que prefieren soluciones personalizadas antes que reglas generales.
Argentina19/06/2026INFOVALLEFERTIL INNOVA CJRINFOVALLEFERTIL INNOVA CJR

La tensión por el pago de deudas volvió a quedar en primer plano en el sistema financiero. Con una mora de las familias que llega al 12% de los pasivos bancarios, un nivel récord desde 2004, el Banco Nación y el Banco Ciudad avanzan con planes de refinanciación para clientes endeudados.

El Banco Nación anunció un préstamo personal para unificar deudas, pensado para clientes con cuotas vencidas e impagas en la entidad y con situación crediticia 1 o 2. La propuesta busca evitar que esos casos pasen a mora y mejorar la capacidad de pago, con financiamiento de hasta el 100% de la deuda consolidada, por hasta $100 millones, a una tasa de 10% + UVA o con un punto porcentual más si se elige la opción de cobertura CER-CVS.

El dato más fuerte del plan es el plazo: puede extenderse hasta 120 meses, es decir, 10 años. En paralelo, la Legislatura porteña aprobó el Programa de Desendeudamiento Familiar y Personal, que se aplicará inicialmente a través del Banco Ciudad.

Ese proyecto fija una TNA máxima del 35% y un plazo mínimo de devolución de 24 meses. Está dirigido a deudores morosos en situación crediticia 2 y 3, con deudas originadas en tarjetas de crédito o préstamos personales otorgados por entidades financieras.

Del lado de los bancos privados, la postura es distinta. Las entidades sostienen que prefieren resolver caso por caso y no quedar atadas a una regla general. Según explican, las refinanciaciones funcionan mejor cuando se ajustan al monto adeudado, los ingresos, el historial de pago, el tipo de producto, el plazo, la capacidad de repago y la situación laboral de cada cliente.

En el sector también afirman que ya trabajan con mecanismos de alerta temprana, refinanciación y seguimiento para detectar el estrés financiero antes de que el atraso se convierta en mora crítica. Allí apuntan a intervenir en atrasos tempranos, de entre uno y catorce días, cuando todavía hay margen para ordenar la situación del cliente.

El debate también incluye el impacto de una eventual regulación más general. Para algunos bancos, si se modifican por ley las condiciones de recupero o se fuerzan tasas artificialmente bajas, el resultado podría ser menos crédito para los segmentos considerados de mayor riesgo.

En la Ciudad de Buenos Aires, el programa aprobado también establece requisitos concretos. Podrán acceder quienes tengan deudas en situación 2, por atrasos de entre 60 y 90 días, o en situación 3, por atrasos de entre 90 y 180 días, siempre que cumplan con las condiciones de ingresos, domicilio y nivel de endeudamiento fijadas por la norma.

La iniciativa además prevé exclusiones para quienes tengan más de un inmueble, vehículos con menos de cinco años de antigüedad —salvo uso laboral acreditado—, embarcaciones, aeronaves, bienes suntuarios o activos financieros que superen el total de la deuda reclamada. También quedan afuera quienes hayan comprado divisas durante el período en que se generaron los compromisos reclamados.

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