La Agrotécnica de Valle Fértil apuesta a la forestación de especies nativas
Este miércoles se llevó a cabo una iniciativa significativa para la Escuela Agrotécnica de Valle Fértil. El director Carlos Mercado explicó que esta actividad se enmarca dentro del proyecto “Tierra de Vainas - Primer bosque de algarrobo”. En ella participaron estudiantes de 3°, 4° y 5° año, quienes colaboraron en las asignaturas de Vivero y Producción Forestal.
Lo más destacado es que los 190 plantines de algarrobo utilizados en la plantación fueron cultivados por los propios estudiantes.
Este proceso inició el año pasado, cuando comenzaron a sembrar y cuidar especies nativas. Además del algarrobo, la escuela también se dedica a trabajar con jarilla, espinillo y tusca, aunque en menor medida debido a las dificultades que presentan estas especies para reproducirse.
El terreno elegido para esta primera experiencia ocupa casi un cuarto de hectárea. Si bien la institución dispone de más espacio, uno de los principales desafíos es el cerramiento del área, ya que cabras, ovejas y otros animales ingresan constantemente al predio.
“El algarrobo es muy rústico y adaptado al lugar, pero los plantines son muy sensibles en sus primeras etapas”, explicó el director Prof. Carlos Mercado.
El proyecto se plantea como un triple desafío: productivo, ecológico y pedagógico. Desde lo productivo, apunta a la generación autosustentable de algarroba, mientras que desde lo ambiental contribuye a la reforestación con especies autóctonas. Pero su mayor valor, subrayó Mercado, está en el aprendizaje que deja a los estudiantes.
“El propósito es que los chicos vean que plantar nativas no es difícil y que pueden replicarlo en sus casas. Queremos volver a enamorarlos de nuestras especies, porque son las únicas que prosperan en este cuadro terrible de sequía”, señaló.
Además, infiere que en la región los árboles exóticos como el fresno o la mora no logran sobrevivir, mientras que las nativas, adaptadas al clima árido, ofrecen una alternativa viable frente al avance de la desertificación.
La institución perdió cinco hectáreas de alfalfa y el total de sus frutales, entre ellos duraznos y cítricos. Esta pérdida también afecta al área de producción animal, ya que sin forraje disponible resulta cada vez más difícil alimentar a vacas, cabras, ovejas y chanchos que permanecen en los corrales de la escuela.
La crisis hídrica tiene su raíz en el colapso del sistema de riego y la falta de lluvias. Históricamente, los cultivos se abastecían con agua superficial distribuida por Hidráulica, pero ese suministro no llega desde hace dos años. A esto se sumó la falla de la perforación propia, instalada a 19 metros de profundidad.
“La última vez que la bomba extrajo agua de manera constante fue en marzo de 2022. Hoy solo funciona cinco minutos antes de agotarse”, explicó Mercado.
Según el director, eso demuestra que las napas no se han recargado y que apenas queda medio metro de agua a esa profundidad. “La falta de lluvias es total, y sin lluvias no hay forma de recuperar el nivel freático”, agregó.
Ante esta situación, la escuela ha tenido que implementar medidas de emergencia para preservar las nuevas plantaciones. “Con los cinco minutos que funciona la bomba, llenamos un tanque y trasladamos el agua al sitio donde están los algarrobos. Es poco, pero suficiente para que puedan enraizar”, explicó el director.
Además, la institución ha solicitado al Ministerio de Educación que se realicen nuevos estudios geoeléctricos para evaluar la viabilidad de perforar más profundo en busca de agua. Este pedido fue formulado el año pasado, pero hasta ahora no han recibido respuesta.
En un contexto de sequía histórica, la Escuela Agrotécnica de Valle Fértil se ha convertido en un símbolo de resiliencia y compromiso con el medio ambiente. A pesar de las dificultades y las pérdidas, sus docentes y alumnos se enfocan en construir un futuro viable a través de la educación y el trabajo con especies nativas.