Después de más de un mes de cierre por las intensas nevadas y la presencia de hielo sobre la Ruta Nacional 7, este martes quedó nuevamente habilitado el Paso Internacional Cristo Redentor, el principal corredor terrestre entre Argentina y Chile. La reapertura, sin embargo, no implica una normalización plena del tránsito: por ahora, el paso funcionará bajo un esquema especial y estará destinado exclusivamente al transporte de cargas.
La decisión se adoptó tras evaluar el estado del corredor internacional y el pronóstico para los próximos días. Según las previsiones consideradas por las autoridades, hasta el domingo se espera tiempo estable y cielo despejado, sin nevadas que comprometan la circulación. Ese contexto habilitó una reapertura gradual, orientada más a recuperar la operatoria logística que a restablecer el flujo habitual de viajeros.
Durante toda la semana, los vehículos particulares y los ómnibus permanecerán excluidos del cruce. En los hechos, la medida prioriza el movimiento de camiones y busca ordenar una salida escalonada del extenso bloqueo que afectó durante semanas a transportistas y a la actividad comercial vinculada al paso fronterizo.
De acuerdo con el cronograma difundido por la Vicejefatura de Gabinete del Interior, este martes 18, miércoles 19 y jueves 20 de agosto, entre las 9 y las 21 horas de Argentina, avanzarán únicamente los camiones que se dirijan desde Argentina hacia Chile. Luego, el viernes 21 y el sábado 22 de agosto, entre las 8 y las 20 horas de Chile, se habilitará el ingreso de transporte de carga en sentido inverso.
La reapertura también impone exigencias operativas. El uso de cadenas será obligatorio para todos los camiones, una condición que refleja la persistencia de riesgos en la alta montaña y la necesidad de sostener una circulación controlada. Desde el lunes ya se observó movimiento de vehículos de carga en el Área de Control Integrado (ACI) y en la estación YPF de Uspallata, donde permanecieron numerosos transportistas durante el cierre.
Las autoridades dispusieron además que tendrán prioridad los camiones que ya estén documentados y aguardando en la playa de estacionamiento del ACI Uspallata. Con esa medida se busca descomprimir la zona y acelerar el paso de los transportes que llevan varias semanas detenidos, un problema que impactó de manera directa en los tiempos logísticos y en la organización del corredor.
Para el turismo, en cambio, el panorama sigue limitado. Los vehículos particulares podrán circular por la Ruta Nacional 7 solo hasta Uspallata, con extrema precaución por el intenso movimiento de camiones y las posibles demoras. Por el momento, no está autorizado el cruce hacia Chile ni el tránsito de ómnibus.
Además, quedó suspendido el turismo interno desde Uspallata hacia la zona de alta montaña, ya que la prioridad del operativo está puesta en el transporte de cargas. La habilitación para el resto de los vehículos dependerá de una nueva evaluación sobre la transitabilidad y la seguridad del corredor internacional.