Polémica: Una intendente inauguró una sala multiespacio con su nombre en una escuela
La inauguración de una sala multiespacio en la Escuela Secundaria N° 4 de Gerli, en Avellaneda, quedó bajo cuestionamiento luego de que el espacio fuera denominado Magdalena Sierra, intendenta interina del distrito. La actividad estuvo encabezada por la propia Magdalena Sierra y pasó de ser un acto institucional a un planteo sobre el procedimiento seguido para elegir el nombre. Sectores opositores calificaron la decisión como un supuesto “autohomenaje” y reclamaron una revisión administrativa. El eje del reclamo quedó puesto en la Dirección General de Cultura y Educación bonaerense.
Los cuestionamientos se apoyan en la normativa provincial que regula la denominación de escuelas y espacios dentro de establecimientos educativos. Según las reglas citadas, como principio general deben transcurrir diez años desde el fallecimiento de una persona para que su nombre pueda ser utilizado en una institución educativa, aunque la disposición contempla excepciones. En este caso, Magdalena Sierra está viva y continúa al frente del Municipio de Avellaneda como intendenta interina, lo que alimentó las objeciones políticas. La discusión no gira solo sobre el nombre elegido, sino sobre si existió una autorización válida para apartarse del criterio general.
El procedimiento bajo observación
La controversia también alcanzó al modo en que se habría definido la denominación. Según la información difundida sobre el caso, entre las alternativas mencionadas figuraba “Héroes de Malvinas”, pero finalmente se impuso el nombre de la jefa comunal. La reglamentación prevé mecanismos de participación de la comunidad educativa, con propuestas, elección y conformación de una terna que luego debe elevarse a las autoridades correspondientes. Sin embargo, hasta ahora no se hicieron públicas las actas de la votación ni la documentación que permita reconstruir con precisión cómo se resolvió el trámite.
Pedido de revisión
Por ese motivo, la oposición pidió que la Dirección General de Cultura y Educación bonaerense abra un sumario para determinar si se respetaron los pasos administrativos y si correspondía alguna autorización excepcional. El planteo apunta a establecer si la denominación de la sala se ajustó a la normativa vigente o si hubo una decisión sin sustento formal suficiente. Mientras tanto, el espacio continúa funcionando dentro de la Escuela Secundaria N° 4 de Gerli. La definición sobre una eventual revisión administrativa quedó en manos de las autoridades educativas provinciales.