Tres degenerados fueron condenados por cometer varios abusos sexuales

La pena más alta la recibió un sujeto por manosear a su hijastra. Al segundo condenado le aplicaron 8 años por ultrajar a un sobrino de 6 años. El tercero, un vecino que manoseó a tres niñas.
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Tres degenerados fueron condenados a distintas y duras penas este miércoles por la Justicia local luego de ser hallados culpables de haber cometido ultrajes contra menores.

La más alta condena la recibió un sujeto que abusó de su hijastra de 12 años y por ello le aplicaron una pena de 10 años de cárcel que deberá purgar a partir de hoy en el Penal de Chimbas.

Al otro que sentenciaron a 8 años de prisión fue a un abusador que ultrajó a su sobrino de 6 años luego de haberle cortado el pelo.

"Perdoname, hija"
La condena más alta la recibió Diego José Letelier y fue por abuso sexual gravemente ultrajante agravado por ser en perjuicio de una menor. En este caso, la hija de su esposa y la pena fue impartida por un tribunal presidido por la jueza Celia Maldonado, precisaron fuentes judiciales.

Trascendió que la madrugada del 26 de mayo pasado, Letelier entró a la habitación donde esa nena y su hermanito dormían.

Y en ese ataque aprovechó para tapar al nene con una frazada y destapar a la víctima. Allí la manoseó y hasta le besó los genitales, indicaron fuentes judiciales.

Encima, el degenerado le sacó entre 6 y 7 fotos de los genitales de la menor y hasta le miró los pechos.

Durante la mañana de ese día, la víctima le contó la sucedido a su mamá, esa mujer enfrentó al abusador y Letelier se acercó a la nena, le dio una palmada en el hombro y le dijo "Perdoname, hija".

Luego se supo que el degenerado, unas semanas antes de ese hecho, también atacó a la nena: según fuentes del caso, una mañana entró a la pieza de la pequeña, le corrió la ropa interior y le pellizcó los genitales "a modo de chiste".

Mi tío, un violador
El otro delincuente sexual que fue condenado este miércoles fue identificado solamente por sus iniciales para proteger la integridad de la víctima: R.O.A.

Fuentes judiciales explicaron que R.O.A. que el último 9 de junio recibieron la denuncia de su hermana, quien lo señalaba como el sujeto que en diciembre del año pasado abusó de su hijo de 6 años.

Es decir, ultrajó a su propio sobrino. Las fuentes agregaron que la denuncia exponía que R.O.A. fue hasta su domicilio y le cortó el pelo a la víctima.

Luego de ese trámite, el nene se fue a bañar y fue en esa situación cuando el ahora condenado ingresó al baño. Allí "le pegó en la frente y le apretó el estomago, arriba del ombligo" para luego manosearle los genitales y la cola al niño, según el informe judicial.

Además, lo besó en la boca y lo obligó a que le practicara sexo oral. Con las evidencias en su contra, el juez Federico Rodríguez resolvió condenar al violador a la pena de 8 años de prisión efectiva, aunque en la ciudad carcelaria no cuenta con la infraestructura necesaria para atender los problemas de salud del condenado.

Es por ello que, "excepcionalmente", el juez le otorgó R.O.A. el beneficio de que cumpla esa pena en su domicilio.

Un vecino abusador
El otro degenerado que fue condenado se llama Horacio Leonidas Benegas y es un vecino que vive en Capital, según datos judiciales.

Este sujeto fue denunciado por abusar de tres adolescentes. Las víctimas son la sobrina de una vecina y dos amigas del hijo de esa mujer.

Se supo que Benegas entabló un vínculo bastante cercano con la vecina y eso devino en que le tuvieran mucha confianza.

Pero el depredador sexual aprovechó esa confianza para llegar a las víctimas. Las fuentes del caso indicaron que así fue como realizó "tocamientos de índole sexual": a una le tocó el muslo, a otro un pecho y hasta le ofreció dinero a cambio de tener relaciones.

Y a la tercera también le manoseó los pechos, sumado a que a todas las víctimas les dijo cosas inapropiadas mientras llevaba a cabo esos tocamientos, informaron fuentes judiciales.

Debido a eso, Horacio Leonidas Benegas quedó acorralado por las pruebas y reconoció la culpabilidad de los hechos que le imputaban en un juicio abreviado.

Así fue como el juez Diego Sanz lo condenó a la pena de 3 años de prisión en suspenso (no irá preso) y a cumplir una serie de reglas de conducta por el mismo período.

Fuente: TELESOL

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