"Les encanta. Primero lo prueban y luego preguntan qué es. El nombre les llama la atención, pero aquí estamos acostumbrados", comentan con entusiasmo las cocineras encargadas de este plato. Mientras ultiman los detalles antes de servir a los comensales, comparten los secretos de una receta que se ha transmitido de generación en generación.

Según explican, la chanfaina es un platillo que utiliza al máximo los menudos del chivo, como el corazón, hígado, riñones, tripas, ubre, bofe, cogote y sangre. Todo se corta finamente y se cocina a fuego lento en una olla. Algunos prefieren añadir cebolla a la mezcla.
El verdadero secreto de una buena chanfaina radica en los condimentos: pimentón, pimienta, un toque de comino, orégano y sal se incorporan durante la cocción. Algunos cocineros también añaden pan rallado al final para lograr una textura más espesa.
El resultado final se asemeja a una pasta, lo que la hace ideal tanto como acompañante, para comer sola, o untar en pan.
"Es una preparación típica de nuestra zona. Nuestro secreto es que lo hacemos con días de anticipación y lo freímos para que adquiera más sabor", confiesan orgullosas las maestras cocineras.













