Masivo acatamiento en Mendoza a un paro por 48 horas

Desde el martes, docentes, bancarios y médicos, autoconvocados y acompañados por los gremios, recorren las calles reclamando un salario digno.
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MENDOZA.- Una masiva huelga y protesta de docentes y personal de salud tiene en vilo a las autoridades mendocinas. Los trabajadores de la educación y los médicos no solo decidieron hoy ausentarse de escuelas y hospitales como parte de la medida de fuerza, que se extenderá hasta mañana, sino que se sumaron a una multitudinaria marcha, con una gigante bandera celeste y blanca, por las principales calles de la capital provincial, lo que representa la primera expresión de peso, vinculada a lo salarial, durante la gestión del gobernador radical Rodolfo Suárez.

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La jornada arrancó temprano con un altísimo acatamiento de los educadores al paro, por lo que las escuelas estuvieron prácticamente vacías, según pudo observar LA NACION en un recorrido por diversos establecimientos del Gran Mendoza, más allá de las cifras dispares entre los gremios y el Gobierno. De hecho, fueron los directivos y los padres de los alumnos quienes manifestaron su apoyo al reclamo de los maestros y profesores, de los niveles público y privado, por lo que la mayoría de los chicos se quedó en casa, a pesar de los contratiempos que esto significa para las familias. En el caso de los hospitales, hubo atenciones de las urgencias y las prestaciones de los servicios mínimos, por lo que varios mendocinos que tenían turnos o consultas tuvieron que regresar a sus hogares.


Por un lado, el Sindicato Unido de Trabajadores de la Educación (SUTE), envalentonado por la contundente convocatoria, bajo el lema de “un salario digno”, apoyado por el Sindicato Argentino de Docentes Privados (Sadop) aseguró que más del 90% de los educadores se plegó a la medida de fuerza por 48 horas, aún con el impacto que significa en los sueldos de los trabajadores perder el “ítem aula”, el adicional salarial para quienes no se ausentan de las aulas, que representa el 10% del haber mensual. En tanto, desde el Gobierno indicaron que sólo se adhirió el 30% del personal docente y sanitario.

 

“Estamos cansados de reclamar y de trabajar con sueldos de miseria”, se quejó Andrea, una docente de Guaymallén. “No podemos más; es indigna nuestra situación salarial”, sumó otra maestra, que percibe un salario inferior a los 50.000 pesos mensuales. La columna de manifestantes, con todo tipo de banderas y pancartas, donde también se observó a trabajadores de la salud, nucleados en Ampros, se concentró en las intersecciones de las calles Patricias Mendocinas y Godoy Cruz, de la capital provincial para luego dirigirse a la avenida San Martín, la principal arteria del microcentro local, hasta finalmente acoplarse en el camino con otros sindicatos, como Sitea, ATE y CTA, y llegar a la explanada de Casa de Gobierno, lo que significó un fuerte mensaje de reclamo general al Ejecutivo mendocino, que mantiene abierta la mesa paritaria, aunque hasta ahora las propuestas oficiales sólo han encontrado rechazo.


Un muñeco gigante, caricaturizando al gobernador, sumado a decenas de carteles y banderas argentinas, con mensajes y leyendas, se apoderaron del color de las calles mendocinas, con aplausos y bocinazos de los mendocinos que intentaban circular por la zona. “La dignidad no se negocia”; “Mi mamá no me mantiene con vocación”; “Nos quitaron tanto que acabaron quitándonos el miedo”, fueron algunos de las inscripciones que sobresalieron en la manifestación, donde también se vieron a niños acompañando a los docentes. “Mi señorita me ensaña a luchar”, rezaba el cartel de un menor.

Bajo este escenario, la administración de Suárez armó y desarmó en minutos quiénes hablarían en conferencia de prensa. Primero se trataba de funcionarios de segunda línea, hasta que decidió que los ministros de Gobierno y de Hacienda, Víctor Ibáñez y Víctor Fayad, respectivamente. Quien no hizo declaraciones ni apariciones públicas durante la jornada fue el titular de la Dirección General de Escuelas, José Thomas, ni el propio gobernador Suárez.

 
“Creemos que el paro tiene que ver con intereses políticos. Hay un descontento con el gobierno nacional, y excede a la provincia”, expresó el ministro de Gobierno, al tiempo que dio a conocer los datos que manejan en el Ejecutivo sobre el acatamiento a la medida de fuerza: 32% en escuelas y 31% en salud. Sus palabras iban dirigidas a la dirigencia del Sute, hoy vinculada al kirchnerismo. “Este es un paro insólito”, agregó el funcionario, quien confirmó que descontarán el día a quienes se manifestaron, y apuntó: “La mesa de paritaria se adelantó por pedido del gobernador. Vamos a hacer una nueva propuesta, se está trabajando en el número”.

A su turno, el titular de Hacienda dio su visión de cómo viene manejando el Gobierno el reclamo de los trabajadores. “Nosotros no contralamos la inflación, en marzo cerramos acuerdos con todos los gremios. La inflación se desvió y adelantamos las paritarias en julio”, indicó Fayad, quien aseguró que se mejorará la propuesta presentada en la mesa de negociación la semana pasada y que fue rechazada por los principales gremios, la cual consistía en aumentos del 5% en julio, 12% en agosto, 5% en septiembre, 5% en octubre y 5% en noviembre. “Vamos mejorar la propuesta en la mesa paritaria, aseguraremos que sea pagable. No podemos hipotecar la provincia. Podemos paliar, nadie se salva de la inflación”, completó Fayad, quien descartó de plano la posibilidad de que Mendoza vuelva a establecer la claúsula gatillo, atada al índice de precios.

 

Fuente : La Nación  

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