FACTURAR LAS INDULGENCIAS

Con origen en el latín indulgentia, la palabra indulgencia describe o simboliza, la facilidad o predisposición, para perdonar eventuales culpas o conceder una gracia.

Opinión 10/11/2023 LAUTARO COSTA
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Los que vivimos en el interior,  sabemos que mediante aportes económicos co- participables, sostenemos a la provincia de Buenos Aires e indefectiblemente, somos influenciados y consumimos diariamente, los problemas de esa provincia, vía TV, diarios o redes y por decantación o por reflejo, nos hacemos parte de esos dilemas.  Especialmente en lo político.

Y hay personas, que copian ese modelo para aplicarlo en el interior. Pero no es lo mismo capital, que el interior.

Aún así, ¿en qué nos parecemos? 

En que sufrimos la inseguridad, y la falta de un sistema de salud adecuado. En que gastamos más de lo que deberíamos. En que consumimos más de lo que nuestro ingreso medio nos permite. En que el dinero no alcanza y las jodas sobran. Y que quienes “luchan” amparados en la frase “los derechos de todos”, son también quienes gozan de buenos sueldos y de privilegios económicos y sociales. Es decir, la argentinidad al palo. 

Aunque con la economía reinante, nadie puede darse el lujo de llamarlo privilegio a los sueldos que se cobran.

Quizás también, puede  parecer que somos iguales, porque que sufrimos la falta de respeto de quienes llegan al poder y no cumplen sus promesas y porque se les viene concediendo indulgencias políticas, desde hace mucho tiempo y votados por los que, igualmente hoy, andan reclamando.

Y más adentro del interior mismo, como lo vivimos los vallistas, que no solamente pagamos todos los servicios más caros, sino que, no se reciben adecuadamente o se carece directamente de ellos.

Estamos en una difícil situación social, en donde además, los militantes caprichosos y fanáticos, están en una posición doblemente más radicalizados y los militantes, de otra opción más racional y hasta ahora  pasiva, miran ya en posición de franca lucha, a esos movimientos sociales, como parte del problema y no como una opción válida, como para empujar todos juntos hacia el mismo lado. No es lógico, padecer callados cuando está al frente alguien del palo y después reclamar todo, cuando al frente está otro distinto a tu color. Eso, es simplemente, política ideológica camuflada.

¿Qué quiero decir? 

Que de un buen tiempo a esta parte, especialmente en el Valle, han aparecido personajes que enarbolan reclamos, que suenan justos, pero  a la vez con posiciones totalmente radicalizadas y que atropellan a otros derechos. ¿Lo hacen velada e intencionalmente por el momento político? O porqué de pronto, ¿es justo reclamar  todo junto? 

Parece que sale a la luz, tardíamente, la posición de esa argentinidad, que concedió indulgencias a un modelo, que al acercase un cambio, ya comienza a reclamar lo que no reclamó y que mientras ese poder era confirmado voto a voto,  se dejaban de lado ciertos problemas reales.

En San Juan, todo comenzó a gestarse con el movimiento de docentes  autoconvocados, donde el valle no quedó  excluido, aunque se fue diezmando, porque algunos actores decidieron competir en la política partidaria y se autoexcluyeron del movimiento.

El sector que quedó dentro del movimiento, se “pegó” mucho a los reclamantes de izquierda, cómo también a los de Jáchal, tanto que ahora, están encabezando reclamos diarios por distintos temas, que parecen “llamarlos” para hacerse notar. 

Así apareció el reclamo de los Domos y del problema del agua, el de los antimineros y dicen ahora, que irían por la salud. En ese reclamo, aparecen las mismas personas. Algunos sin asidero ni respaldo argumental.

Temas importantes que vienen siendo desatendidos por las autoridades elegidas desde hace más de 20 años y que, casualmente, son del mismo signo político, todos apoyados por los mismos actores hasta este tiempo.

Todos los reclamos son dignos de atender y repito, son de temas muy preocupantes. 

Pero hay algo que no cierra en estos movimientos; las mismas personas, encabezan todos los reclamos y provienen de un mismo signo político, aparentemente, por la manera de los reclamos.

Entonces, la sociedad lo está viendo como más que un reclamo, más bien como un movimiento político, (que muchos dicen), lo hacen fomentados por el actual mandamás departamental, con intenciones de dejar, como tierra arrasada cuando el 10 de diciembre, cambie el poder.

Es más, según dicen algunos vecinos, que el propio Intendente electo, andaría enojado porque se habría enterado, de que esos movimientos estarían destinados,  a que su gestión, comience bien difícil y complicada.

La movida que hay que ver  en esos grupos,  es que las mayoría  son docentes, o gente que trabaja en educación, los que  idealizan, fomentan y ejecutan las acciones que todos vemos. Lo extraño, que no son muchos, pero si del mismo tinte ideológico, por eso hay cierta resistencia.

Hubo un movimiento para evitar la construcción de los Domos y no dio resultado.

En el caso de la minería, la empresa exploradora de minerales, anunciaría en unas semanas que no explotará Santo Domingo, pues, no es como esperaban en el rendimiento del material y sus ganancias proyectadas.

En el movimiento por el agua, el nuevo gobierno provincial, traería por expresa decisión del nuevo gobernador, un plan para infraestructura y adecuación del cuidado del agua, cómo así también sobre los servicios de salud.

A veces, exponerse de manera recurrente, no trae buenos resultados, más bien generan resistencias sociales, aunque, en el fondo, sea el propósito adecuado y correcto.

Veremos qué sucede desde diciembre en adelante.

 

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